“El fútbol consigue hacerme desconectar de todas las cosas difíciles que llevamos dentro” “Una persona que no ha pasado por la calle, que tiene familia y lo tiene todo, no sabe lo importante que es tener tu propia cama”
Hamza es el pichihi del Darna. “La soledad duele mucho, sobre todo cuando llegas con 13 años y no hay nadie a tu lado. Luego pasa el tiempo y te vas acostumbrando.”. Hamza siempre llega al campo impecable con su corte de pelo a la última y es el alma inseparable de Younness, juntos son los reyes de las flexiones.
Ha vivido de okupa en varios municipios de la periferia de Barcelona pero su vida ha cambiado radicalmente a mejor ahora que está en un piso de Cáritas en la ciudad. Su sofá, su cama, su lugar de refugio, “esto es para mi la tranquilidad”-comenta.
El fútbol y su nueva casa le han dado el equilibrio que necesitaba y está volcado en los estudios. Ha comenzado un grado medio de mecánica y está preocupado porque dice que «las matemáticas son difíciles» pero está convencido de sacarlo.
Hamza afirma ser muy feliz cuando estudia, cuando trabaja y sobretodo cuando juega al fútbol pero su gran sueño, además de ganar la liga, es “que mi madre deje de preocuparse y que esté siempre feliz”.